Desde 2026, el diagnóstico de obesidad ya no depende solo del índice de masa corporal. La medida de la cintura entra en la ecuación, y cambia el resultado en muchas personas que el IMC clasificaba mal.
El resultado aparece aquí y se actualiza mientras escribe. Nada se envía ni se guarda.
La marca es la mitad de su estatura. La cintura debería quedar del lado izquierdo.
Una cinta mal colocada arruina el resultado más que cualquier otra cosa. Use cinta métrica flexible, sobre la piel, no sobre la ropa.
Pies juntos y peso repartido por igual entre las dos piernas. Recoja la ropa por encima de la cintura.
Pálpelo a cada lado. La cinta va justo sobre su borde superior, o en el punto medio entre la última costilla y ese hueso. Cualquiera sirve, pero use siempre el mismo para poder comparar con el tiempo.
Ajustada sin comprimir la piel. Cruce los brazos y apoye las manos en los hombros opuestos, como si se diera un abrazo.
Inspire, espire con normalidad y lea al final de esa espiración. No contenga el aire ni meta el abdomen. Evite medirse recién comido.
El que combina ambas medidas. Si su cintura supera el umbral, o si mide más de la mitad de su estatura, hay grasa acumulada alrededor de los órganos abdominales aunque su IMC no llegue a 30. Ese es exactamente el caso que las guías de 2026 buscaban dejar de pasar por alto.
El IMC relaciona peso con estatura y nada más. No distingue músculo de grasa ni sabe dónde está esa grasa. La que rodea los órganos abdominales es la que más se asocia con diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular, y puede estar presente con un peso que parece aceptable.
Con reservas, y por eso existe la casilla de desarrollo muscular. Cuando hay mucha masa magra, el IMC sobreestima. En ese escenario la evaluación necesita una medición de composición corporal por bioimpedancia o densitometría antes de concluir nada.
Nada drástico por su cuenta. La obesidad es una enfermedad crónica y tratable, no un asunto de fuerza de voluntad. El paso siguiente es una evaluación que revise antecedentes, medicación, hábitos, sueño y laboratorio, y de ahí sale un plan que se ajuste a usted.
Al menos una vez al año si no hay tratamiento en curso. Aumentos sostenidos de uno a uno y medio kilos por año, aunque el peso siga en rango, ya indican riesgo y ameritan consulta.
Un número no dice qué hacer con él. Déjenos sus datos y le explicamos qué significan sus medidas en su caso, y cuáles son los siguientes pasos.